La revista

Tiempo de Comuniones

Comuniones

Las comuniones del año pasado se vieron aplazadas por motivos de la pandemia, pero las familias seguimos con las ganas intactas de celebrar este entrañable acto en el que nuestros hijos son los protagonistas, por eso estamos deseando recuperar, junto a todos vosotros, esta celebración única y vivir de nuevo un día inolvidable en familia.

Ahora llega la nueva temporada de comuniones y en el hotel Cuatro Postes lo tenemos todo preparado para que la podáis celebrar de manera segura, divertida, con menús deliciosos adaptados a vuestros gustos y conseguir de nuevo recuperar parte de la normalidad perdida que tanto disfrutábamos.

Trabajamos de la misma manera que siempre, con una reunión en la que nos conocemos, hablamos y exploramos la infinidad de posibilidades que os podemos ofrecer, que van desde la elaboración de las invitaciones y recuerdos hasta la animación, pasando por el cocktail, los menús y cualquier otra idea que se os ocurra.

Vosotros planteáis vuestra idea y nosotros nos preocupamos de darle forma para conseguir la comunión perfecta que vuestro hijo recordará toda la vida.

SEGURIDAD.

Lo primero que debemos plantearnos ahora es la seguridad de la comunión, celebrándola cumpliendo las medidas contra la Covid dictadas por las autoridades sanitarias.

Mesas con un número máximo de personas, distancia, menús emplatados… Son algunas de las medidas que debemos cumplir para el correcto devenir de la fiesta.

MENÚS.

¿Os apetece diseñar vuestro menú de comunión o preferís dejarlo en manos de nuestro chef?

Cualquiera de las dos opciones nos vale. 

Si decidís diseñarlo vosotros tendréis a vuestra disposición los conocimientos de nuestro equipo de cocina aconsejando sobre los platos que mejor se pueden adaptar a vuestra idea de comunión, aquí entre otras cosas podéis elegir un menú sin gluten o vegano por poner algún ejemplo.

Si por el contrario preferís elegir alguno de los que ya tenemos pensados debéis saber que están perfectamente estudiados y buscan el equilibrio de sabores, por supuesto con el mejor maridaje diseñado por nuestro equipo de sumilleres.

ESPACIOS.

Ponemos todo el hotel, incluida La Canaleja a vuestra disposición. Nuestro jardín es perfecto para que los niños puedan jugar mientras los adultos disfrutáis del menú al aire libre o de una copa en la terraza.

Podemos personalizar a vuestro gusto los diferentes salones que conforman nuestro hotel. Os ofreceremos diferentes mantelerías, adornos florales, y cualquier otro adorno que se os ocurra como globos o guirnaldas mucho más juveniles. 

MONITORES Y ACTUACIONES.

Si queréis que los niños se acuerden de este día para toda su vida que mejor que una actuación de un payaso o monitores de ocio que preparen juegos y actividades para ellos.

Os podemos aconsejar sobre empresas que llevan años colaborando con nosotros que os pueden ofrecer cualquier servicio de este tipo incluidos los castillos hinchables, mesas de golosinas o fuentes de chocolate. 

Nos merecemos volver a disfrutar como lo hacíamos antes, volver a reír y a disfrutar de los nuestros, por eso estamos deseando volver a veros por nuestro hotel e ir recuperando de nuevo el tiempo que alguien nos ha arrebatado.

COCHINILLO CUCHIFRITO

Seguimos instalados en estos tiempos de confinamiento y aun no nos permiten celebraciones o juntarnos alrededor de una mesa, en un restaurante por ejemplo, por eso desde hace ya algún tiempo decidimos ofrecer nuestra carta en formato “para llevar”.

En la recepción del hotel podéis pasara recoger cualquier menú, elaborado en nuestras cocinas, previo encargo telefónico, y disfrutarlo en casa de una manera cómoda, pero si preferís intentarlo vosotros hoy os contamos nuestros secretos para conseguir que os salga de manera perfecta unos de nuestros platos estrella, el Cochinillo Cuchifrito.

El cuchifrito es un plato tradicional y delicioso pero que requiere de cierta técnica para que quede sabroso y jugoso, puesto que es fácil que quede seco si no se hace bien.

INGREDIENTES.

1 kg de cochinillo cortado en piezas no muy grandes. Podéis pedir al carnicero que os lo corte para cuchifrito, él sabrá cómo hacerlo.

4 dientes de ajo.

Aceite de oliva.

Sal, si es gorda mejor.

Un chorrito de vinagre.

PREPARACIÓN.

1.- Ponemos al fuego una cazuela con agua hirviendo y sal. Cocemos los trozos de cochinillo (sin salar) durante 30 minutos retirando las espumas que se van formando durante la cocción.

2.- Sacamos los trozos de la cazuela dejándolos secar encima de un trapo que absorberá la humedad y nos permitirá freírlo sin que salte demasiado.

3.- Colocamos una sartén grande con abundante aceite de oliva que cubra las porciones por completo.

4.- Cuando el aceite alcance una temperatura elevada (190 grados aproximadamente) iremos friendo los trozos en tandas pequeñas, procurando que el aceite no pierda temperatura en el momento de añadir más carne a la sartén.

5.- Mantenemos la carne en la sartén hasta que la veamos dorada y crujiente.

6.- Al sacar los trozos con un escurridor o espumadera, colocamos las porciones de cochinillo ya frito encima de un papel absorbente que elimine el aceite de la superficie de la carne.

7.- La parte que le va a dar el toque de gracia. Añadimos sal al gusto y el ajo picado muy pequeño.

8.- Cuando se haya absorbido un poquito la sal el cuchifrito estará listo para comer. También, si os gusta un poco más fuerte, podéis añadir un toque de vinagre a los trozos de carne, pero esto ya va en función de vuestro gusto.

MARIDAJE.

Para acompañar al cuchifrito os recomendamos un vino tinto crianza de la Ribera del Duero, que marida a la perfección 

Para acompañar este plato os recomendamos un tinto, uno de los tintos Vinos de la Tierra de Castilla crianza tempranillo, que marida a 

la perfección.

Este vino tiene una entrada en boca muy suave que contrastará con el sabor fuerte de la carne haciéndonos apreciar todos los aromas tanto del vino como de este plato tan suculento.

Nuestro cocido, ahora para llevar.

DESCUBRE NUESTRO DELICIOSO COCIDO PARA LLEVAR.

Ahora que parece que el invierno ha llegado para quedarse y el frio comienza a sentirse implacable, lo mejor para entrar en calor es comerse un buen cocido. 

Lo podéis preparar vosotros en casa, desde luego, pero quizás no os apetezca liaros con la olla ni los pucheros, o simplemente la cocina no es uno de vuestros fuertes. Por eso os ofrecemos la opción de prepararlo nosotros en nuestra cocina para que vosotros sólo os tengáis que preocupar de disfrutarlo en vuestra casa.

La idea de ofrecer cocido (y en general toda nuestra carta) para llevar surge como parte de nuestra reinvención tras la pandemia y a partir de tener que cerrar el restaurante.

El resultado y la aceptación de la comida para llevar y del cocido en particular no podía ser mejor, algo que os agradecemos de corazón. Ya sois muchos los que lo habéis probado e incluso repetido, por lo que pensamos que no lo hacemos mal del todo.

UN COCIDO TRADICIONAL.

Lo primero que queremos destacar de nuestro cocido take away es que es exactamente igual que el que preparamos en nuestro restaurante, elaborado de la misma manera y con los mismos ingredientes. 

Sopa de cocido, garbanzos con su correspondiente verdura, carne, piparras (si os gusta el picante) y pan componen este plato típico de nuestra gastronomía que seguimos elaborando a la manera de nuestros abuelos que fueron quienes nos enseñaron los secretos para servir uno de los mejores cocidos de Ávila.

Lo servimos en envases desechables, dentro de una caja de cartón elaborada a partir de materiales reciclables para aportar nuestro granito de arena a favor de la sostenibilidad y para que pueda llegar a vuestra casa sin derramarse ni una gota.

MARIDAJE Y ACOMPAÑAMIENTO.

A nosotros nos gusta el tinto Valdubón. Un Ribera del Duero elegante y equilibrado, envejecido en barrica de roble con personalidad y fuerza que ayuda a destacar los detalles de sabor del cocido en su pleno esplendor.

También va muy bien alguno de nuestros vinos rosados, muy de moda en la actualidad y algo más suaves de sabor si el tinto os parece demasiado fuerte.

En cualquier caso estaremos encantados de aconsejaros y prepararos vuestro pedido para que estos días de frio sean un poco más llevaderos, culinariamente por lo menos. 

¿CONOCES NUESTRO SUSHI?

Cuando pensáis en Los Cuatro Postes quizás os venga a la cabeza una carta de platos tradicional donde podéis encontrar cochinillo, sopas, ternera o nuestro delicioso bacalao entre otras viandas, sin embargo también podréis encontrar platos y recetas mucho más vanguardistas como el sushi, la ensalada de perdiz escabechada o la vieira hojaldrada.

Sabéis que siempre hemos intentado complacer el paladar de los más exigentes. Nuestra experiencia en bodas nos sugirió la idea de trasferir a la carta diaria platos vanguardistas que servíamos en los diferentes menús para celebraciones. Es por este motivo que ya podéis degustar (de momento para llevar a casa pero esperamos servir próximamente en nuestro restaurante) nuestro delicioso sushi.

EL ORIGEN DEL SUSHI.

El sushi es un plato japonés conocido mundialmente por contar entre sus ingredientes con diferentes pescados crudos.

Realmente es una mezcla de arroz, acompañado de diferentes tipos de pescado crudo, al que acompañamos con alguna salsa que generalmente será a base de soja y donde las algas también juegan un papel importante en la elaboración.

¿CONOCES LOS DIFERENTES TIPOS DE SUSHI QUE SERVIMOS?

Los Makis están elaborados a base de arroz con pescado (salmón o atún) enrollados dentro de una hoja de alga llamada Nori. En lagunas de estas piezas nos encanta el toque que las va a dar un poquito de aguacate.

Los Nigiris son bolas de arroz de forma rectangular sobre la que colocamos una lámina de salmón proveniente de la parte del lomo, la más jugosa del animal.

La salsa de soja con la que acompañamos estas piezas de sushi la elaboramos de manera totalmente natural, con harina de trigo, semillas de soja, agua y sal.

Lo servimos en cajitas cuadradas de 16 piezas acompañadas de nuestra deliciosa salsa de soja casera donde encontraréis 8 Makis  y 4 Nigiris.

¿COMO DISFRUTAR DE LA EXPERIENCIA DE COMER SUSHI?

Si queremos añadir ese toque japonés podemos comerlo con palillos de madera al estilo tradicional. Para ello lo mejor es que los sirváis en un plato y la salsa o el wasabi típico de acompañamiento lo coloquéis en otro recipiente.

Cogeremos uno de los Makis o Nigiris, lo añadiremos el Wasabi (picate a base de rábano) y lo mojaremos en salsa de soja. No conviene añadir mucha salsa ya que perderemos el sabor propio del pescado.

EL MARIDAJE.

Sabéis que a nuestros sumilleres los encanta buscar el mejor maridaje para cada plato. Para el sushi nos recomiendan mezclarlo con una cerveza muy fría o si os gusta más el vino nos decantamos por un vino rosado, cuyos aromas frutales casan perfectamente con marisco, ostras o sushi.

Si decidís acompañar el sushi con un rosado debéis servirlo frio.

Esta combinación de rosado y sushi os hará disfrutar de los sabores asiáticos sin salir de casa.

San Cristobal de Marques de Vargas, un vino muy recomendable que encontrarás en nuestra bodega.

La semana pasada, uno de los últimos días de sol,  sentados en nuestra terraza uno de nuestros sumilleres y yo hablábamos de la vendimia de este año y de la calidad de las cosechas para la elaboración de los vinos que consumiremos próximamente.

A veces pensamos erróneamente que una cosecha de uvas es buena si la cantidad de uva es abundante, sin embargo nosotros pensamos que una cosecha es buena, cuando la uva vendimiada sea de calidad, aunque la cantidad sea menor.

Para que una uva sea buena y genere vinos de gran calidad debe haber sido capaz de formar todas las sustancias aromáticas y de gusto de cada especie. Para ello es necesario mucho sol aunque no demasiado calor y poca lluvia. Circunstancias que se han dado este año.

Enfrascados en estas conversaciones nuestro sumiller nos sirvió una copa de vino de nuestra bodega que hace tiempo que no probaba pero que recordaba como un gran caldo y efectivamente no me defraudó, por eso hoy os quiero hablar del Conde de San Cristóbal.

Una región privilegiada, Ribera del Duero

Este vino proviene de la Ribera del Duero, concretamente de la bodega Conde de San Cristóbal, ubicada entre Peñafiel y Bocos de Duero.

A modo de curiosidad, el nombre se lo pusieron en homenaje al primer Conde, un personaje histórico vinculado a la zona del Duero y antepasado de Don Pelayo de la Mata cuyos descendientes cuentan con el Marquesado de Vargas.

En La Rioja trabajan con el sello Marqués de Vargas elaborando caldos de gran calidad de los que hablaremos, seguro, en otra ocasión. Bajo la denominación de Ribera del Duero trabajan el sello Conde de San Cristóbal.

Los viñedos

La finca, a la que se accede por un noble edificio de estilo castellano, cuenta con una orografía privilegiada. De hecho los viñedos de este pago ya producían uvas para los vinos que se servían en la corte vallisoletana del rey Felipe II, en el siglo XVI.

Cuentan con 80 hectáreas en propiedad, un extenso viñedo que desciende a lo largo del valle y que se cuida como si de un jardín se tratase. El viñedo, con más de 35 años de edad, se divide en 14 parcelas que rodean a la bodega y está compuesto por 7 tipos distintos de suelos, plantados a diferentes alturas.

San Cristobal de Marques de Vargas, El vino

Las variedades cultivadas son la Tinta fina, la Merlot y la Cabernet Sauvignon.

Las viñas se cultivan para que den rendimientos bajos, obteniendo solo botella y media por cepa. La vendimia se hace de forma manual y cada parcela se vinifica por separado para un mayor control de calidad en los vinos.

El vino

El vino que ofrecen es bastante clásico, con un agradable equilibrio y una mezcla de fruta y roble picante, ideal para acompañar caza y carne roja, que nosotros os recomendamos para maridar con uno de nuestros chuletones de Ávila, un buen solomillo de ternera avileña o una tabla de embutidos y quesos de nuestra carta.

Notas de Cata: Aroma concentrado, profundo y complejo, con base de fruta fresca y toques minerales. En boca es fresco y potente, sabroso, graso, expresivo y con un paso de boca redondo y largo. Un vino equilibrado. Muy fino, sin perder la nobleza del terruño de nuestro viñedo. Elegante potencia y con carácter.

La elaboración en la bodega

Durante la vendimia, el tiempo transcurrido desde el corte de racimo a la recepción de uva es de máximo 30 minutos, así evitamos oxidaciones y fermentaciones espontáneas. La uva, vendimiada a mano, entra al proceso de vinificación después de pasar por la mesa de selección y de un despalillado a bajas revoluciones. En depósitos de acero inoxidable se realiza inicialmente una maceración en frío a 8ºC durante un periodo de 3 a 5 días. El proceso continúa con la fermentación alcohólica a temperaturas controladas de 20 a 24ºC durante 9 a 12 días. Finalmente, el vino se somete a una maceración con “las pastas” de 15 a 20 días antes de pasar a la crianza en barricas.

Finalmente, para la crianza del vino, se utilizan barricas nuevas de roble francés.

Lo mejor es que os paséis por aquí y degustéis una buena copa de Conde de San Cristóbal.

 

 

Celébralo donde quieras, celébralo con nosotros.

¿Es momento de celebrar acontecimientos?

Estamos seguros que sí, de hecho estamos listos para celebrar las comuniones de nuestros pequeños durante los próximos fines de semana.

Por supuesto que estamos siguiendo en todo momento los dictados y las recomendaciones de las autoridades sanitarias, cumpliendo con las restricciones y la distancia social.

Mascarillas, mesas a más de dos metros, aforos reducidos, higiene escrupulosa… son algunas de las medidas que estamos cumpliendo y a las que poco a poco nos vamos acostumbrando a llevar a cabo en nuestro establecimiento.

Ante estas medidas, muchos han sido los que han decidido posponer su boda o comunión, sin embargo hay otras formas de celebrarlo de manera más íntima, en el lugar que deseéis, elaborando un catering de calidad y con el mismo servicio de calidad de siempre.

Algunos de nuestros clientes que lo han decidido así nos han comentado que les ha permitido olvidarse del estrés de la pandemia, y pensar libremente en su celebración.

Bien es cierto que no se pueden celebrar eventos masivos y que las medidas hay que cumplirlas en cualquier escenario, pero el grado de tranquilidad que supone una celebración más íntima y personal, a base de catering hace que se disfrute aún más.

Vosotros elegís el lugar, nosotros pasamos a visitarlo para componer una idea que os agrade y lograr así el servicio perfecto. Casas familiares, fincas o jardines son lugares ideales para celebraciones a base de catering.

El menú lo adaptaremos también  para que se cumplan las medidas anti Covid, ofreciendo, por ejemplo, cestas individuales con las que cada invitado se prepare sus propios canapés o montaditos.

Evidentemente nadie compartirá cubiertos, jarras ni botellas. Lo único que compartiremos será el amor, las ganas de pasarlo bien y la música de nuestra playlist o de la vuestra, al fin y al cabo la música es tan personal…

Nuestra experiencia nos dice que después de este tipo de celebraciones más personales la gente sale contentísima, feliz por haber celebrado un evento como siempre habían soñado y nunca se habían atrevido.

Y es que pensamos que a veces algo más íntimo es mucho más satisfactorio y apostamos por este tipo de celebraciones en el futuro, independientemente de las circunstancias. Estamos seguros que cada vez seréis más los que optareis por este formato.

Terraza 4 Postes

Durante éstos últimos días estamos de nuevo escuchando la palabra rebrotes… Tras las fases del confinamiento nos permitieron salir de nuevo a la calle, cumpliendo una serie de medidas para impedir la transmisión del virus.

 

También nos permitieron volver a abrir nuestro negocio de hotel y restaurante adaptando nuestro hotel a las nuevas normas de hostelería.

 

Entendemos que, las autoridades, al permitir de nuevo el regreso a los locales públicos  abogan porque volvamos a relacionarnos y a tener de nuevo una vida social tan necesaria, pero las condiciones han cambiado para preservar la seguridad y seguir ofreciendo los cánones de calidad que siempre nos han caracterizado.

 

En primer lugar hemos tomado una serie de estrictas medidas de higiene, tanto para nuestros clientes como para nuestros trabajadores.

 

Posteriormente valoramos separar nuestras mesas con pantallas de metacrilato, incluso separa a nuestros clientes con dichas pantallas, pero entendimos que era una medida que no nos gustaba.

 

La idea de comer rodeados de pantallas no nos gustó desde el principio así que decidimos separar las mesas del interior de nuestra cafetería a más de dos metros cada una y potenciar el uso de toda nuestra terraza de la cafetería, que además cuenta con unas vistas increíbles de la ciudad.

 

Pero también pensamos que separar las mesas no bastaba para seguir ofreciendo el servicio que nos gusta para nuestros clientes, por eso creamos la nueva carta de terraza, diferente a la del restaurante, y con platos perfectos para disfrutar al aire libre.

 

NUEVA TERRAZA, NUEVO ESTILO.

 

En la nueva carta de terraza podréis seguir disfrutando de platos tradicionales como las revolconas, las mollejas o el cochinillo, pero también podréis probar nuestras nuevas recetas creadas específicamente para la terraza.

 

Si estáis pensando en sándwiches, bocadillos o hamburguesas contamos con los clásicos de siempre, pero además hemos añadido el sandwich de atún del chef 4 postes o el de magreta a la plancha con salsa tártara.

 

Para los niños, o si sois más de platos combinados también los hemos añadido a la carta de la terraza.

 

Pero donde de verdad hemos innovado es en las raciones. Aquí contamos con novedades como los saquitos de bogavante, ensalada de ahumados, langostinos 4 Postes, calamares estilo vechia signora o gazpacho entre otras muchas.

 

Por supuesto que además de los platos o raciones podéis contar con toda nuestra carta de bebidas, incluidos los vinos de nuestra bodega que gustosamente se encargara de explicaros nuestro sumiller.

 

Hemos hablado con clientes de confianza sobre que los parecía la idea y a ellos los ha gustado.

 

¿A que esperáis vosotros para venir y comprobarlo?

 

 

Descubre la provincia de Ávila con nosotros

Gredos

Cuando hablamos de la provincia de Ávila a todos se nos viene a la mente la Sierra de Gredos con sus incontables y espectaculares rincones, cerezos en flor, ríos y gargantas… Pero la provincia de Ávila es mucho más que eso y hoy os lo vamos a contar.

 

Si estáis pensando en venir a Ávila debéis conocer que nuestra provincia alberga muchos lugares increíbles, que unido a la bondad de sus gentes nos hará pasar unos días inolvidables rodeados de naturaleza e historia.

 

Una opción para conocer nuestra provincia es alojaros en la capital y visitarla partiendo desde aquí, moviéndonos a los lugares principales puesto que las distancias no son elevadas. Hoy os ayudamos a preparar la visita.

 

En Ávila capital contamos con la joya de la corona que es la Muralla. Construida en el S. XI rodea por completo el casco histórico de la ciudad con un recorrido de más de 2,5 kilómetros visitables y con la catedral fortaleza de El Salvador adosada a la misma.

 

La basílica de San Vicente, joya del románico, las iglesias de San Pedro y de La Santa, y cualquiera de los rincones de nuestro casco antiguo os harán, durante vuestro paseo,  transportaros a otra época, en la que podréis disfrutar de nuestra gastronomía típica tanto en nuestro hotel como en cualquiera de los bares de la capital.

 

Lo más destacado de nuestra provincia es sin dudar la Sierra de Gredos, que merece ser visitada desde sus dos vertientes, la vertiente norte con los pueblos de Navarredonda, Hoyos del Espino (desde donde se accede a la Plataforma de Gredos) o Bohoyo y la cara sur, espectacular y tan diferente de la zona norte que merece una visita específica.

 

Si os gusta la montaña no podéis dejar de subir a conocer el Circo de Gredos, La Laguna Grande y el majestuoso Almanzor.

 

Candeleda, Arenas de San Pedro o Poyales del Hoyo son los maravillosos pueblos que merece la pena ser visitados en la cara sur. Sus gargantas de aguas cristalinas y sus numerosos charcos, así como su oferta gastronómica, hacen de esta parte de Ávila un pequeño paraíso en el centro de España.

 

Mención especial merece la Casa de las Flores en Candeleda o las Cuevas del Águila en Arenas de San Pedro.

 

Hacia el norte de la capital hay que acercarse a conocer Madrigal de las Altas Torres y por supuesto la Villa de Arévalo.

 

Pasear por las calles de estos pueblos es viajar al pasado, a los tiempos de la agricultura y los mercados como única forma de vida. Arévalo es conocido por su arquitectura mudéjar y como no, por su delicioso tostón.

 

De Madrigal, cuna de nacimiento de la Reina Isabel la Católica, podemos destacar la impresionante muralla mudéjar, una de las pocas que se conservan en España.

 

Por supuesto que hay lugares y rincones que no nos caben en este texto, pero si decidís venir a conocer nuestra provincia, el personal de nuestro hotel no tendrá ningún inconveniente en ayudaros a preparar vuestras excursiones.

La temperatura del vino

Seguramente habréis escuchado lo importante qué es que cada vino se sirva a su temperatura correcta, pero ¿sabéis cuál es? Hoy, de la mano de nuestros sumilleres, hablamos de ello en el siguiente post.

 

Ahora en verano, con las altas temperaturas, quizás nos apetezca tomar el vino a menor temperatura, “fresquito”. Sin embargo tomarlo por encima o por debajo de su temperatura óptima nos hará perdernos algunos sabores y matices que hacen especial cada caldo.

 

Cada vino tiene una temperatura óptima de consumo. Si lo consumimos a esta temperatura seremos capaces de apreciar de manera óptima todo su sabor, su aroma, su textura y sus particularidades concretas.

 

A veces escuchamos que esto de la temperatura es una cuestión meramente estética, sin embargo, debéis saber que es una cuestión eminentemente química.

 

Así, tras muchas jornadas de prueba a diferentes temperaturas, los creadores de los diferentes caldos nos recomiendan la temperatura de almacenaje (tanto o más importante que la de consumo) y la de consumo.

 

Podemos afirmar que los vinos blancos jóvenes y los espumosos, especialmente el champagne, al presentar una acidez más elevada, se deben consumir entre 6º y 8º para que no muestren en boca un aroma excesivamente ácido.

 

Los vinos blancos de fermentación maloláctica no son tan ácidos como los blancos jóvenes por lo que se pueden tomar a una temperatura algo más elevada de entre 10º y 12º.

Por si no lo sabéis la fermentación maloláctica es un proceso por el cual el ácido málico, presente en la pulpa de la uva, se transforma químicamente en ácido láctico por medio de bacterias de origen láctico existentes de forma natural en el interior de la propia uva.

 

Para nosotros los vinos rosados son quizás los más complicados de valorar porque cuentan con los toque aromáticos de un vino tinto y a la vez con la frescura de un blanco, por eso nos decantamos por tomarlos entre los 10º y los 12º.

 

Las diferentes variedades de uva nos permiten contar con una cantidad muy elevada de vinos tintos, siendo los más conocidos en España los de Rioja o los de Ribera, aunque existen grandes vinos tintos en muchas partes de nuestra geografía.

 

Si se trata de tintos jóvenes debemos consumirlos entre 14º y 16º para que su sabor no resulte agresivo al paladar. Sin embargo los tintos maduros, con cuerpo, se pueden tomar entre los 16º y los 18º, resultando más apetecibles en verano cerca de esos 16º.

 

Los vinos maduros ya son vinos en plenitud que rebajaron su contenido en alcohol por lo que muestran como vinos redondos en el momento de beberlo.

 

Pero sin duda hay algo más importante incluso que la temperatura del vino a la hora de consumirlo y que en estos tiempos cobra más importancia que es la compañía, por eso os invitamos a  que pongáis a refrescar una buena botella de vino (ahora que conocéis las temperaturas óptimas de consumo) y la disfrutéis con quien de verdad os apetezca.

Las cualidades de un buen sumiller

Estamos deseando volver a la normalidad e ir, poco a poco, olvidándonos de este virus que tantísimo daño nos está causando, por eso vamos a volver a escribir sobre cosas bonitas de nuestro hotel, de nuestro trabajo o de todo aquello que encontremos interesante para los que visitáis nuestro blog.

 

Mucho conocéis que es un sumiller y cuál es su función dentro de un restaurante o de un local de ocio y restauración, pero hoy queremos ir un poco más allá y mostraros que hay que hacer para ser un buen sumiller.

 

Todos sabéis que un sumiller o sommelier es el experto en la recomendación de vinos y su maridaje dentro del amplio surtido de carta de un local. También es el responsable de la administración de la bodega del local, del abastecimiento de la misma siguiendo todos los protocolos de seguridad e higiene y de la buena conservación de los caldos.

 

La presencia de un sumiller que se encargue de explicar a los comensales el vino, sus aromas y matices y su maridaje hará que los clientes prueben combinaciones únicas y disfruten mucho más de la experiencia culinaria.

 

Actualmente cualquier restaurante que se precie contará con uno o varios de estos profesionales que no sólo conocen el vino en todas sus variedades, sino que también son expertos en bebidas espirituosas.

 

Además, fruto del constante trabajo y aprendizaje, tienen conocimientos sobre cómo se elabora el vino (no confundir con el enólogo), la cosecha de la uva o las denominaciones de origen entre otros conceptos.

 

Pero ser un buen sumiller no es sólo esto que hemos hablado anteriormente. Ser sumiller es pasión por lo que haces,  un constante aprendizaje, evolucionando al igual que lo hace el producto que debemos conocer.

 

Un sumiller debe ser un apasionado del vino, pero no de consumirlo solamente, sino del conocimiento de todo el procedimiento desde que nace la uva hasta que llega a la mesa.

 

Evidentemente debe tener los sentidos del gusto y del olfato bien entrenados, conociendo y recordando olores, sacando el fondo de lo que le llega a la nariz para poder sentirlo en boca.

 

Además debe tener don de gentes, congeniar con los clientes, mostrando elegancia, guiando a la persona hacia un sabor que le provoque un sentimiento. Para ello su capacidad de comunicación debe ser exquisita.

 

Fruto de esa comunicación muchos clientes conectarán con el sumiller entablando una relación que irá más allá de la simple relación camarero – cliente. El sumiller debe recordar sus gustos para ofrecerle siempre algo que le agrade al paladar.

 

Es una profesión que lejos del glamour que se le puede suponer, es dura. Horarios, trabajar las fiestas, estar de cara al público, estar siempre a la última en cuanto a los cambios que se producen en el mundo del vino…

 

Por último pensamos que un sumiller debe ser humilde y sincero consigo mismo, reconociendo sus limitaciones, si es que las tiene, y adaptarse continuamente a los tiempos. Comprender la evolución del vino y evolucionar con él para así, mostrar todos los matices a sus clientes y conseguir a cada persona el mejor caldo para cada momento.